Jackson Pollock

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 0 Flares ×

La mayoría de los artistas siguen el estilo propio de la época en la que se encuentran. Pero esto no siempre sucede así; es más, muchos prefieren seguir el de la época anterior y hasta lo que tienen una personalidad muy fuerte, crean su estilo propio. Este es el caso de Paul Jackson Pollock, mejor conocido como Jackson Pollock (Wyoming, EEUU 28/1/1912 – Nueva York, EEUU 11/8/1956).

Fue un importante e influyente pintor americano y una destacada figura en el movimiento del Expresionismo abstracto. Empezó su carrera artística pintando obras de pequeño formato encerrado en un taller, como mucho otros artistas de la época, hasta que se dio cuenta de que en esas pequeñas obras no podía expresar todo lo que quería, y así empezó a realizar obras de gran formato, haciendo servir todo su cuerpo como instrumento de pintura aunque también la paleta y el pincel. De este modo, toda la energía y fuerza de su cuerpo quedaba expresada en sus lienzos.

Su estilo pronto fue reconocido por el hecho de ir salpicando la pintura. Así se introdujo en el uso de pintura líquida, utilizando como técnica la de verterla como una técnica sobre sus lienzos de principios de 1940. Comenzó a usar además como instrumentos pinceles endurecidos, varas y jeringas; quizá por primera vez, hizo empleo de pinturas de resina sintética, llamada barniz alkyd, que era novedosa en esa época.

En sus obras no había un centro de fuga, como punto principal de referencia en el que fijarse; sino que eran rayas y manchas, unas encima de las otras, mezclas de colores y salpicaduras sin ningún objetivo en concreto. Pollock iba pintando hasta conseguir un buen resultado.
La técnica de Pollock de verter y salpicar pintura es reconocida como uno de los orígenes del action painting (pintura de acción) ya que involucraba todo el cuerpo, de este modo el artista se podía expresar al máximo.

Pollock firmó un contrato con Peggy Guggenheim en julio de 1943. Recibió una comisión para crear Mural (1943), de 8 pies de altura y 20 pies de longitud, para implantarlo en la entrada de la nueva casa de Guggenheim. A sugerencia de su amigo y consejero Marcel Duchamp, Pollock pintó esta obra en un lienzo en lugar de la pared para que fuera portátil.

Este gran artista creyó conveniente el hecho de dejar unas obras sin título y otras de dejarlas simplemente enumeradas, como por ejemplo –una de las más importantes- la “Número 1”. De esta forma, el autor conseguía evadir la búsqueda de elementos figurativos por parte del espectador. Pollock prefería que cada uno dejara volar la imaginación hasta encontrarle su propia explicación, en vez de tener todos una misma sensación de la obra y buscarle ése mismo sentido. El autor creía que los números eran neutrales, y por eso permitían a las personas ver la pintura por lo que es – pintura pura.

Pollock destacó en el mundo del arte; gracias a su propio estilo, a su gran imaginación y al valor del colorido. El verano se presenta propicio para buscar algunas de sus obras y dejar volar nuestra imaginación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *